El obispo de la ciudad italiana de Módena ha invitado a los jóvenes de su diócesis a "renunciar al envío de mensajes SMS cada viernes de Cuaresma" para que puedan "desintoxicarse del mundo virtual y reencontrarse consigo mismos", informa el periódico romano La Repubblica.

La propuesta tiene, además, su trasfondo humanitario: "Este año queremos recordar con fuerza que el coltán -mineral que se emplea en la fabricación de los teléfonos móviles- proviene de Kivu, en el Congo, donde la guerra civil ha provocado ya 4 millones de muertos", explican los organizadores del centro misionero de Módena.  

La iniciativa del obispo Benito Cocchi, lanzada días atrás con el apoyo del grupo local de Acción Católica, fue inmediatamente copiada por los obispos de Bari y Pesaro. Según el diario citado, Italia es el segundo país de Europa (tras el Reino Unido) en envío de mensajes de texto por teléfono móvil, con una media de 50 al mes por persona.

Para combatir el consumismo durante la Cuaresma, la diócesis de Trento ha pedido a sus fieles que no usen el automóvil los domingos y que no derrochen. La de Venecia, ha propuesto que, por bien del medio ambiente, se beba agua del grifo, en vez de embotellada.

También en España

En España también ha tenido lugar un caso similar. El Obispado de Girona, junto a Cáritas Girona, pidieron a los adolescentes de la provincia una "abstinencia" en el envío de mensajes de texto durante la Cuaresma, como parte de la campaña Desconéctate para conectar.

Con ella, piden a los jóvenes de entre 14 a 30 años que dejen de mandar, como mínimo, tres mensajes diarios y también que pasen menos tiempo conectados a Internet durante los los 40 días de la Cuaresma. Según Cáritas, la idea es que reducir tres mensajes diarios el envío de mensajes de texto durante la Cuaresma, supone un ahorro de 24 euros -20 céntimos por 120 mensajes-. 

Por su parte, el obispo de Palencia, monseñor José Ignacio Munilla, ha señalado "la sobreabundancia y el bienestar material" en el que vive la sociedad occidental para fomentar el ayuno, que "persigue la libertad interior para poder descubrir y abrazar la voluntad de Dios". En su última carta pastoral propone "el ayuno de televisión e Internet" porque "su consumo está alcanzando niveles de auténtica esclavitud".

La verdad es que yo siempre he pensado que la jerarquía de la iglesia, son los menos indicados en pedirnos estos "sacrificios" a sus fieles ya que ellos no suelen pracitcar nada de lo que tanto predican... 

Fuente: 20 minutos