Ahora comienzan a rodar  los bombos de la lotería. Tropecientos mil sueños no declarados están esperando a que esa dichosas bolas tengan el placer de salir formando alguno de los números que tenemos escondidos y muy mimados… 

¿Qué pasará? La respuesta más probable es… nada, seguiremos igual después del sorteo, con menos dinero y con papelitos que habrá que reciclar. Y con la típica y tópica frase de " por lo menos nos queda la salud" jajaja el que no se conforma es porque no quiere.

 ¿Pero de dónde viene la lotería? Fue una idea brillante de alguien que pensó, es el momento de recaudar más dinero para el estado (debido a que todos los juegos de azar están regulados por el gobierno, llevándose ellos una parte). Damos una ilusión, una esperanza de poder salir de las miserias habituales, ese algo necesario para que todo el mundo intente siempre alguna vez, lograr ese sueño. Se le da el gran premio que sea capaz de mejorar la vida “normal” y alguna posibilidad remota de que toque y ya está… Una fuente de ingresos puntual, pero que es bastante jugosa para el gobierno.

 Según la Wikipedia, la lotería tuvo su inicio en España, ni más ni menos que en 1763, traída por Carlos III. Y empezó a funcionar de una manera similar a la de hoy por hoy, en 1812. Me quedo con una frase muy buena que figura en la Wikipedia sobre el objetivo de la lotería: “un medio de aumentar los ingresos del erario público sin quebranto de los contribuyentes”, es decir, lo dicho anteriormente. Hay que ver cuántas formas hay de sacar dinero a la gente de pie… jo, si hasta ya los sueños cuestan dinero. 

¡¡Mucha suerte si tenéis algún número!!