Las mujeres que sufren un ictus llegan una hora más tarde al hospital que los hombres
El ictus es una de las mayores amenazas que se cierne sobre la mujer: en ellas es más frecuente, provoca más muertes que ninguna otra enfermedad, se detecta más tarde que en los hombres y les deja peores secuelas, según un registro de 11.279 pacientes consecutivos atendidos en la Unidad de Ictus del Hospital Universitario Vall d¿Hebron de Barcelona, tal y como expuso ayer el doctor José Álvarez Sabín, coordinador del GEECV-SEN, con motivo de la celebración del Día del Ictus.
Por otra parte, los últimos datos difundidos este año por el Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que el ictus fue en el año 2006 la segunda causa de mortalidad en la población española, con 32.887 casos en ambos sexos, pero la primera en la mujer, con 19.038. Además, se ha comprobado que los pacientes que son tratados en las primeras seis horas por un neurólogo, en un hospital con Unidad de Ictus, presentan una mejor recuperación neurológica. Sin embargo, en la actualidad, sólo el 50% de los afectados ingresa en el tiempo recomendado y en esa otra mitad que llega tarde hay más mujeres que hombres. Ellas, además, tienen una menor probabilidad de ser tratadas con trombolisis (intervención para deshacer coágulos de sangre).
"Una explicación posible es que las mujeres presentan los síntomas de alarma clásicos con menor frecuencia y eso hace más difícil reconocer el ictus en el tiempo adecuado, tanto por los afectados y su entorno, como por los propios profesionales sanitarios. Además, muchas mujeres viven solas porque son viudas y eso repercute en que acudan más tarde o no cumplan tan a rajatabla el tratamiento", señaló el doctor Álvarez Sabín.
De este modo, el ictus tiene una especial relevancia en la mujer tanto desde un punto de vista clínico como de salud pública. "Las consecuencias de esta enfermedad son graves para cualquiera, pero es cierto que desde en el aspecto social las mujeres soportan una mayor carga de ictus que los hombres, debido a su mayor longevidad y a que el riesgo de ictus aumenta con la edad", explica el doctor José Álvarez Sabín, coordinador del GEECV-SEN.
La mayor esperanza de vida de la mujer explica que a partir de los 75 años sea mucho más frecuente en ellas que en ellos. La probabilidad de sufrir un ictus aumenta con la edad. De ahí que el progresivo envejecimiento de la sociedad provoque que esta tendencia a afectar a las mujeres vaya a ser aún más pronunciada en las próximas décadas. Para el año 2050 el número de ictus que se producirá en mujeres será el doble que en los varones.
TAMBIÉN MÁS GRAVE EN MUJERES
En la evolución del ictus, también influye el sexo del paciente. "Suele ser más grave y mortal en las mujeres y, entre las que sobreviven al episodio, la probabilidad de quedar dependientes es tres veces mayor que en los hombres; de hecho, es muy superior el número de mujeres que requieren ser institucionalizadas a los tres meses de sufrir un infarto cerebral. En ellas, al cabo de cinco años, también es más común la irrupción de un segundo ictus o la aparición de trastornos depresivos", asegura el doctor Álvarez Sabín.
Cada año sufren esta enfermedad unos 120.000-130.000 españoles. De ellas, unos 80.000 fallecen o quedan con discapacidad. Actualmente más de 300.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional tras haber sufrido un ictus. Los signos clásicos son la pérdida de fuerza o de sensibilidad de medio cuerpo, la dificultad para hablar o entender, la pérdida súbita de la visión por uno o los dos ojos o la aparición de un intenso dolor de cabeza. Por otra parte, está igualmente constatado que los estudios que evalúan la gravedad del ictus (ultrasonográficos, angiográficos y ecocardiográficos) se realizan con menor frecuencia a las mujeres.
La prevención tanto del primer ictus como de posteriores episodios es diferente en hombres y mujeres porque los tratamientos preventivos muestran distinta eficacia según el sexo del paciente. "Un tratamiento como el ácido acetil-salicílico para reducir el riesgo de un primer ictus es eficaz en ellas pero no en ellos; en cambio sabemos que la misma medicina consigue prevenir el infarto de miocardio en los varones, pero no tiene el mismo efecto protector en las mujeres", afirma el coordinador del GEECV-SEN.
EL ICTUS A EDADES JÓVENES
Tampoco salen las mujeres jóvenes mejor paradas que los hombres. Aunque en los años previos a la menopausia, una mujer tiene un riesgo de ictus mucho menor que una mujer postmenopaúsica o que los varones de edad avanzada, en las mujeres, entre los 15 y los 35 años, periodo que coincide con el del nacimiento de los hijos, es el ictus es más frecuente que en el hombre.
El doctor Álvarez Sabín asegura que el periodo de mayor riesgo se localiza concretamente en el peripartum, es decir dos días antes y uno después del parto, y en el puerperio (2 días a 6 semanas después del parto). "Los factores de riesgo principales son la eclampsia (convulsiones durante el embarazo) y la preeclampsia (hipertensión inducida por el embarazo), pero también pueden aumentar el riesgo de ictus las infecciones y las hemorragias obstétricas tras el parto", añadió.
(SALUDALIA) 21/11/2008



